Con pérdidas que se aproximan a los 17.000 millones de pesos, producto de la destrucción e inutilización del material empleado para esta actividad ilegal, el Ejército, la Policía y la Armada Nacional, reafirman su compromiso con la protección de los recursos naturales, la seguridad y el desarrollo integral del territorio.

En desarrollo del Plan Estratégico de Campaña Conjunto Ayacucho Plus, la Décima Quinta Brigada continúa fortaleciendo las acciones orientadas a debilitar las economías ilícitas asociadas a la explotación ilegal de recursos naturales.

En operaciones adelantadas por tropas del Batallón de Infantería N.° 12 Primero de Línea, con el apoyo de la Brigada Contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros, en conjunto con la Armada Nacional y en coordinación permanente con la Policía Nacional, se obtuvieron importantes resultados operacionales en los municipios de Río Quito, corregimiento San Isidro y en Quibdó, sector Cabí.
Durante el desarrollo de dos acciones se logró la intervención de 61 unidades de producción minera (UPM) dedicadas a la explotación ilícita de yacimientos, lo que representa un debilitamiento financiero del grupo armado organizado Clan del Golfo que se aproxima a los 17.000 millones de pesos en maquinaria.

Así mismo, como resultado de las tareas ofensivas adelantadas por las tropas, se destruyó una considerable cantidad de material utilizado para esta actividad ilegal, entre el que se destacan una máquina excavadora, 7 dragones tipo brasilero, 10 motobombas, 20 dragas tipo buzo y 23 motores. De igual manera, se logró la captura de una persona, a quien se le incautó un revólver y 5 cartuchos calibre 38 mm.
Como consecuencia de este despliegue operacional, además de las pérdidas en maquinaria, se evitó la extracción estimada de 30.000 gramos de oro mensuales, avaluados en más de 16.000 millones de pesos dentro del comercio ilegal. Con estos resultados se impactan de manera directa las economías ilícitas de estructuras criminales organizadas, entre ellas la Subestructura Carreteras Jhon Fredy Orejuela, del GAO Clan del Golfo, así como de individuos dedicados a esta actividad ilegal, contribuyendo a la protección del medio ambiente y al fortalecimiento de la seguridad de las comunidades en el Chocó.

Es importante resaltar que la inutilización del material se realizó conforme a la normatividad vigente y en presencia de la autoridad competente, garantizando el cumplimiento de los procedimientos legales y ambientales establecidos, teniendo en cuenta los graves efectos de esta práctica ilegal sobre los ríos Quito y Atrato.


