Frente a esta amenaza, la Brigada mantiene una ofensiva permanente para proteger el patrimonio ambiental del departamento y debilitar las capacidades financieras de los grupos ilegales.
En el marco del desarrollo de operaciones militares orientadas a la protección del medio ambiente y en cumplimiento del Plan de Campaña Ayacucho Plus, el Batallón de Infantería N.° 12 Primero de Línea de la Décima Quinta Brigada, con el apoyo de la Brigada Contra la Explotación Ilícita de Yacimientos Mineros y el Batallón de Seguridad Civil N.° 4, en conjunto con la Armada Nacional, en coordinación con la Policía Nacional y de manera interinstitucional con la Fiscalía General de la Nación, adelantó una operación contra la minería ilegal en la vereda San Isidro del municipio de Río Quito, en el departamento del Chocó, logrando un importante golpe a las economías ilícitas de los grupos armados organizados que delinquen en la región.

Durante la operación fueron intervenidas y destruidas 81 unidades de producción minera, representadas en 15 dragones brasileros, 66 motores, 88 motobombas; maquinaria que ocasionaba un grave impacto ambiental sobre los recursos naturales del departamento del Chocó. Así mismo, en el desarrollo de la ofensiva, se logró la incautación de 49 gramos de mercurio, dos teléfonos celulares, un módem digital, y documentos que contenían datos de nómina relacionados con el producido de esta actividad ilegal.

Como resultado de la acción, se logró una afectación económica estimada en aproximadamente 38.000 millones de pesos en maquinaria empleada para esta actividad ilegal. Igualmente, se evitó la extracción y comercialización ilícita de aproximadamente 67.000 gramos de oro mensuales, cuyo valor en el mercado ilegal alcanzaría los 32.000 millones de pesos.

De acuerdo con información de inteligencia obtenida por la institución, esta operación afecta directamente las economías ilícitas y las rentas criminales obtenidas por el grupo armado organizado Clan del Golfo.

El Ejército Nacional continuará desarrollando operaciones sostenidas orientadas a contrarrestar la explotación ilícita de yacimientos mineros, proteger los recursos naturales estratégicos del país y debilitar las fuentes de financiación de los grupos armados organizados que afectan la seguridad y la estabilidad del territorio chocoano.
Estas acciones, además de golpear las economías ilegales de personas y estructuras criminales que obtienen ganancias ilícitas de esta actividad, contribuyen de manera significativa a la protección ambiental.

La contaminación de ríos con sustancias tóxicas, la destrucción de extensas áreas de bosque y la alteración irreversible de los recursos naturales que ocasiona esta actividad ilegal, no solo generan graves daños al ecosistema, sino que también fortalecen las economías ilícitas que financian a dichas estructuras criminales. Combatir estas actividades representa, por tanto, un avance simultáneo en materia de seguridad y sostenibilidad ambiental.


