Riosucio, Chocó || Un llamado urgente de auxilio hacen las comunidades ribereñas del Río Truandó, luego de que una enorme palizada, compuesta por troncos, ramas y abundante material vegetal, bloqueara completamente el paso de embarcaciones por este importante afluente del municipio de Riosucio.

La denuncia fue realizada por el Consejo Comunitario Dos Bocas Río Truandó – COCODOBO, cuyos habitantes advierten que la emergencia, registrada durante los últimos días y documentada mediante fotografías y videos, mantiene a decenas de familias prácticamente incomunicadas.
El taponamiento impide el tránsito de lanchas y canoas, afectando actividades esenciales para las comunidades. Entre las principales consecuencias se encuentran las dificultades para transportar alimentos y víveres, el desplazamiento de niños y jóvenes hacia sus instituciones educativas, el acceso a puestos de salud y la atención de emergencias, así como la comercialización de productos agrícolas y pesqueros.

Ante la falta de una intervención institucional inmediata, los propios habitantes han intentado despejar el cauce de manera manual, utilizando machetes, palancas y otras herramientas para retirar parte de la vegetación acumulada. Sin embargo, la magnitud de la obstrucción supera la capacidad de trabajo de la comunidad y representa un riesgo para quienes adelantan estas labores.
Por ello, COCODOBO solicita una intervención urgente con maquinaria, personal técnico y equipos especializados, que permita realizar el destaponamiento del río y establecer una jornada de limpieza y mantenimiento preventivo que evite nuevas emergencias.

El llamado está dirigido a la Alcaldía de Riosucio, Gobernación del Chocó, CODECHOCÓ, IIAP, Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y al Gobierno Nacional, para que articulen acciones y atiendan de manera inmediata la situación.
Las comunidades recuerdan que el Río Truandó no es solamente un recurso hídrico: es su principal vía de comunicación, transporte, abastecimiento y sustento.
“El Río Truandó es vida, es alimento y es nuestro camino. Sin río, no hay movilidad, no hay derechos”, expresaron los habitantes, quienes esperan que su llamado sea atendido antes de que el aislamiento genere consecuencias aún mayores.

