Con este logro, cientos de familias afrocolombianas avanzan en la recuperación de su territorio ancestral y su tejido comunitario.
La Unidad de Restitución de Tierras (URT), a través de su Dirección Territorial Chocó, realizó la entrega simbólica de 27.118 hectáreas al Consejo Comunitario Mayor de Juradó (Cocomajuradó). Dicha acción, ordenada mediante una sentencia del Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Quibdó, beneficia a 220 familias, integradas por 726 personas, y fortalece el ejercicio pleno de los derechos territoriales de los pueblos étnicos afectados por el conflicto armado.

Durante el acto, también se entregó de manera simbólica una obra de arte que refleja la esencia de los consejos comunitarios. En ella se representa el mar, la naturaleza y la ancestralidad, elementos centrales en la vida, el territorio y la identidad de estas comunidades afrodescendientes.

La jornada fue liderada por Virgelina Moreno Rodríguez, directora territorial de la URT en Chocó, quien destacó que esta decisión constituye un hito para el departamento, al permitir que los pueblos afrodescendientes avancen en la recuperación de su tejido social, sus tradiciones y cultura. La funcionaria enfatizó además en que “restituir estos territorios también es restituir la esperanza”, al devolver a las familias la posibilidad de reconstruir su vida comunitaria desde su autonomía y su identidad.

Virgelina resaltó que este logro es resultado de un proceso serio, articulado y orientado por el mayor Giovani Yule, director general de la URT, así como el compromiso permanente del equipo de la Dirección de Asuntos Étnicos y la Dirección Territorial Choco. “Este avance refleja la importancia de seguir fortaleciendo el trabajo en los territorios y acompañando a las comunidades en cada paso de su proceso de reparación”, afirmó.

La Unidad reiteró que esta entrega demuestra el vínculo inquebrantable del Gobierno del Cambio con las comunidades étnicas y rurales del país. En el Chocó, esta restitución representa un paso significativo para los pueblos afro, que encuentran una oportunidad para proteger su identidad, fortalecer su arraigo y proyectar un futuro digno desde su tierra ancestral.


