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Comunidades indígenas del Alto Andágueda tendrán una carretera que comunicará a Chocó con Risaralda.

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Durante recorrido técnico, funcionarios de la Unidad para las Víctimas, el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Gobernación de Risaralda y comunidad del resguardo Tahimí del Alto Andágueda, identificaron siete puntos críticos que requieren intervención prioritaria en la vía que comunica al resguardo Dokabú en Pueblo Rico, Risaralda, con el caserío Conondo en Bagadó, Chocó.

Durante el más reciente recorrido técnico, funcionarios y funcionarias de la Unidad para las Víctimas, el Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Gobernación de Risaralda, junto con integrantes de la comunidad del resguardo Tahimí del Alto Andágueda, identificaron siete puntos críticos que requieren intervención en la vía que comunica al resguardo Dokabú en Pueblo Rico, Risaralda, con el caserío Conondo en Bagadó, Chocó.

La jornada se realizó el pasado miércoles, 17 de abril, para definir los tramos que necesitan atención prioritaria, intervención que beneficiará directamente a la comunidad indígena Emberá Tahimí del Alto Andágueda que hace parte del programa Colombia Rural del Gobierno nacional.

Los puntos críticos están ubicados entre Bichuvara en Risaralda y el Alto de Curripipí, Chocó, zona en donde habitan más de 9.000 personas que conforman la comunidad Emberá Tahimí, quienes actualmente deben cargar, durante días, el mercado, enseres y demás elementos necesarios para la vida diaria, como también caminar durante horas para llegar a un centro asistencial para recibir servicios de salud.

La directora de la Unidad para las Víctimas, Patricia Tobón Yagarí, viajó en noviembre de 2022 al resguardo indígena del Alto Andágueda en el departamento de Chocó, zona limítrofe con Risaralda. Esta fue la primera vez en la historia del resguardo que una funcionaria del orden nacional visitaba la zona.

Durante su visita, Tobón Yagarí constató las dificultades en materia de movilidad que afectan a las 39 comunidades Emberá Katío que allí habitan, asumiendo para la fecha varios compromisos que apuntaran a mejorar la calidad de vida de las comunidades para evitar el éxodo masivo a otras zonas del país, especialmente hacia Bogotá.

Uno de los compromisos es la adecuación de la vía que comunica al corregimiento de Santa Cecilia en Pueblo Rico, Risaralda, con el Alto Andágueda, en Chocó, mediante la construcción de cerca de 1,5 kilómetros de placas huella, a través de un convenio interadministrativo entre INVIAS y la Gobernación de Risaralda por un valor de 3.000 millones de pesos, siendo la Unidad para las Víctimas la entidad garante de la ejecución de este importante proyecto que actualmente se encuentra en proceso de licitación en y que iniciará su fase de construcción en el segundo semestre del 2024.

Con este tipo de acciones la Unidad para las Víctimas continúa sumando esfuerzos en los territorios más apartados y vulnerables para contribuir al cierre de brechas sociales y ofrecer a la población víctima condiciones dignas para vivir.

Contexto de la situación Emberá en el Alto Andágueda.

Desde el 2011 hasta la fecha, se han realizado 11 procesos de retorno colectivo, en donde se han regresado a sus territorios ancestrales 1.017 familias Emberá Chamí y Katío, es decir, 3.839 personas a los municipios de Bagadó en el Chocó y Pueblo Rico, Mistrató en Risaralda.

En el año 2021 se movilizaron hacia la ciudad de Bogotá cerca de 500 Emberá provenientes del Resguardo del Alto Andágueda, para exigir mayor atención en vías de acceso, vivienda, salud, energía y agua potable; todas estas condiciones mínimas para una vida digna.

La Unidad para las Víctimas promueve que la construcción de esta vía aporte a la vida digna de las comunidades indígenas de la zona para que puedan permanecer en sus territorios y que esta intervención les permita a las familias avanzar en el restablecimiento de sus derechos en busca de la superación de la vulnerabilidad en la que se encuentran en estos momentos.

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