Autoridades del Resguardo Ríos-Chori-Jurubirá denuncian confinamiento, amenazas y presencia de grupos armados en su territorio ancestral, tras la masacre perpetrada contra indígenas de Villanueva Jurubirá.
Alto Baudó, Chocó, 5 de noviembre de 2026 || Una grave alerta por la situación humanitaria y de seguridad que enfrentan las comunidades indígenas del Alto Baudó emitieron las autoridades y habitantes del Resguardo Indígena Ríos-Chori-Jurubirá, quienes denunciaron un escenario de miedo, zozobra y confinamiento ante la presencia y las acciones de grupos armados en su territorio ancestral.
A través de una alerta temprana comunitaria dirigida a las autoridades colombianas, organismos defensores de derechos humanos y organizaciones nacionales e internacionales, el pueblo Ẽberã Dobida manifestó su preocupación por el deterioro de las condiciones de seguridad, especialmente después de la masacre perpetrada contra sus hermanos indígenas de la comunidad de Villanueva Jurubirá.
Las autoridades indígenas señalaron que la violencia no afecta únicamente a Villanueva, sino que sus consecuencias se extienden a las demás comunidades que integran el resguardo, donde las familias viven con temor ante la posibilidad de nuevos hechos violentos.
En el comunicado, las comunidades recordaron que durante varios años han enfrentado graves afectaciones relacionadas con el conflicto armado, entre ellas masacres, amenazas, señalamientos, desplazamientos forzados, enfrentamientos, confinamientos y torturas, situaciones que ponen en riesgo su integridad física, cultural y espiritual.
Un llamado para que los dejen vivir en paz
Uno de los principales reclamos de las comunidades es que sus territorios ancestrales no sigan siendo utilizados como escenarios de confrontación armada y que se respete la autonomía de sus autoridades tradicionales.
“Nosotros no hemos promovido esta guerra, no somos parte de ella y no tenemos por qué continuar pagando con nuestras vidas, nuestra tranquilidad y nuestra permanencia territorial las consecuencias de un conflicto armado que no nos pertenece”, expresaron en el documento.
También advirtieron que niños, niñas, jóvenes, mujeres y adultos mayores están expuestos a las consecuencias de la violencia, mientras se ve afectada la movilidad por caminos, ríos y espacios que ancestralmente han ocupado.
Las autoridades indígenas insistieron en que no quieren abandonar el territorio heredado de sus ancestros ni permitir que el conflicto destruya su cultura, memoria e identidad.
Solicitan intervención urgente del Estado
Ante este panorama, el Resguardo Indígena Ríos-Chori-Jurubirá hizo un llamado urgente a las instituciones del Estado, organismos humanitarios y organizaciones defensoras de derechos humanos para que brinden acompañamiento y adopten acciones inmediatas que permitan prevenir nuevas agresiones y proteger a la población.
Las comunidades reiteraron su compromiso con la vida, la paz, la autonomía y la permanencia territorial, y rechazaron categóricamente la violencia contra el pueblo indígena.
“ Nuestros territorios son espacios de vida, no escenarios de guerra”, es el mensaje con el que las autoridades indígenas concluyeron su alerta, reclamando garantías para vivir, trabajar, movilizarse y desarrollar sus prácticas culturales y espirituales sin temor.
La alerta está suscrita por las autoridades indígenas y las comunidades del Resguardo Ríos-Chori-Jurubirá, en el municipio del Alto Baudó, Chocó.
