Diez estudiantes estuvieron a punto de morir por inmersión en el río Atrato, en Riosucio

Diez estudiantes estuvieron a punto de morir por inmersión en el río Atrato, en Riosucio

La pequeña embarcación en la que regresaban de clases se hundió cuando transportaba a 10 menores de la comunidad de Villa Rufina. Los estudiantes lograron ponerse a salvo, pero el hecho vuelve a encender las alarmas sobre las condiciones en las que deben movilizarse diariamente para asistir a clases.

Un grave incidente se registró el pasado viernes en el municipio de Riosucio, Chocó, cuando una pequeña embarcación que transportaba a 10 estudiantes de la comunidad de Villa Rufina, en la cabecera municipal, se hundió en aguas del río Atrato.

Los menores regresaban de la Institución Educativa Antonio Ricaurte cuando la embarcación en la que se movilizaban terminó en el agua. Afortunadamente, los estudiantes lograron ponerse a salvo y no se registraron víctimas fatales.

Sin embargo, sus útiles escolares quedaron completamente empapados y el episodio generó preocupación entre las familias y habitantes de la comunidad.

¿Sobrecupo habría provocado el hundimiento?

De acuerdo con versiones conocidas en el sector, una de las posibles causas del accidente habría sido el sobrecupo de la embarcación, situación que habría aumentado el riesgo durante la navegación.

Habitantes de Villa Rufina aseguran que esta situación no sería nueva. Ante la falta de una ruta escolar fluvial garantizada, los estudiantes deben recurrir diariamente a las embarcaciones disponibles para poder regresar a sus hogares.

La situación deja a las familias frente a un preocupante dilema: exponer a sus hijos a los riesgos de la navegación por el río Atrato o impedir que asistan a clases.

Un compromiso que sigue pendiente

La preocupación de la comunidad también apunta a los compromisos asumidos por la Administración Municipal.

El año pasado, el alcalde de Riosucio, Juan Moreno Mena, visitó Villa Rufina acompañado de funcionarios y concejales, donde conoció de primera mano las dificultades de los habitantes y se comprometió a buscar una solución para garantizar el transporte seguro de los estudiantes.

Sin embargo, casi un año después, la problemática continúa sin una solución definitiva.

Entre aquella visita y el hundimiento de la embarcación transcurrieron 359 días. Durante todo ese tiempo, las familias continuaron esperando una respuesta y los estudiantes siguieron atravesando el río Atrato bajo condiciones que, como quedó demostrado el pasado viernes, pueden poner en riesgo sus vidas.

La comunidad pide una solución urgente

El incidente sirve como una nueva alerta para las autoridades municipales y educativas: el transporte escolar no puede convertirse en un riesgo para la vida de los estudiantes.

Las familias de Villa Rufina esperan que este nuevo episodio no quede simplemente registrado como un accidente más y que las autoridades adopten medidas concretas para garantizar una ruta escolar segura, permanente y con las condiciones técnicas necesarias para los niños y jóvenes de la comunidad.

La educación es un derecho, pero asistir a clases no debería significar poner en peligro la vida.